Importancia de los alimentos


El funcionamiento de los seres vivos es algo complejo. Así como precisan de agua, aire y otros elementos, también requieren fuentes de energía. De ahí estriba la importancia de los alimentos, ya que su consumo proporciona nutrientes y micronutrientes con funciones específicas. Para el ser humano, su aporte consiste en carbohidratos, proteínas, lípidos, líquidos, vitaminas y minerales.

Cuando hablamos de carbohidratos, hacemos referencia a una fuente de energía que es necesaria para todos los individuos. Representan al grupo más abundante en la naturaleza y está compuesto por almidones, azúcares y fibra (simples y complejos). Su ingesta varía en función de la edad, el estilo de vida y la cantidad de calorías diarias requeridas.

Asimismo, las proteínas representan elementos esenciales para el desarrollo, reparación y funcionamiento del organismo. Están compuestas por aminoácidos unidos entre sí y las plantas y animales pueden contener hasta 20 tipos distintos. Un adulto requiere de 8 aminoácidos como leucina, isoleucina, valina, tronina, metionina, fenilalanina, triptófano y lisina.

Igualmente, los lípidos son fundamentales para el buen funcionamiento del sistema nervioso, la piel y el aparato cardiovascular. Tienen un papel preponderante en la formación y secreción de hormonas, además de servir como trasporte para algunas vitaminas. El cuerpo humano requiere de una ingesta diaria de al menos 30% de grasas para sus exigencias energéticas.

Dentro de la importancia de los alimentos, las vitaminas que éstos contienen representan sustancias complejas que son necesarias en pequeñas dosis. Ya que no pueden ser sintetizadas por el organismo, debemos obtenerlas mediante la dieta. Sirven para metabolizar proteínas, grasas y carbohidratos. Resultan parte fundamental para la formación de tejidos y órganos.

Tipos de alimentos

Para entender mejor la importancia de los alimentos, es preciso comprender cómo están clasificados de acuerdo a su funcionalidad. De acuerdo a la proporción de nutrientes que contengan, se distinguen en base al que presente una mayor preponderancia.

Alimentos.

Alimentos. Fuente: Pixabay

En principio, los que tienen calorías y están compuestos por carbohidratos o lípidos, cumplen una función energética. Luego les siguen aquellos que contribuyen a la formación o renovación de estructuras orgánicas, cuya función es plástica o formadora. Y finalmente, los ricos en vitaminas y minerales, que controla los sistemas metabólicos, son los llamados reguladores.

Consecuentemente, los 7 grupos de alimentos han sido conformados de acuerdo al tipo, el nutriente y su función. Por ejemplo, el grupo 1 de lácteos, contiene proteínas y son plásticos. Asimismo, se le han asignado colores para representarlos de forma gráfica y comprensible. Por ejemplo, amarillos son energéticos, rojos son plásticos, verdes son reguladores y naranjas los mixtos.

Orgánicos vs. transgénicos

La tecnología, que todo lo abarca, ha sido fuente de polémica cuando se trata de la importancia de los alimentos. La biotecnología aplicada a la alimentación se ha convertido en el escenario de un candente debate sobre sus efectos. Muchos científicos argumentan que no hay motivo para preocuparse, mientras otros alegan que esos cultivos intensivos conllevan ciertos riesgos.

La cruzada que lleva adelante la instauración de sistemas de producción más ecológicos y sensibles aboga por menos pesticidas, herbicidas, plaguicidas, etc. Así como también la implementación de zonas productivas que favorezcan la biodiversidad y de control espontáneo, evitando la producción especializada. Alegan que para los transgénicos se utilizan más sustancias tóxicas, provocan alergias, trastornos inmunológicos y pueden ser cancerígenos.

Por otra parte y partiendo de un análisis contentivo de 900 estudios científicos, se demostró que los transgénicos son inocuos. De hecho, resultan beneficiosos para la salud, químicamente son similares a los orgánicos y no presentan pesticidas. No obstante, sí existe preocupación por el uso del herbicida glifosato, ante cual algunas malas hierbas han desarrollado resistencia.

Cualquiera sea el caso, es importante elegir bien que queremos consumir para una buena alimentación. Una dieta balanceada, combinada con buenos hábitos, suficiente sueño y ejercicio regular, nos mantendrá activos y saludables, por ello resulta fundamental estar informados sobre las propiedades de lo que consumimos.

Bibliografía:

http://www.xataka.com/medicina-y-salud/aqui-esta-todo-lo-que-sabemos-de-los-transgenicos
http://www.alimentatubienestar.es/importancia-de-las-vitaminas-en-la-alimentacion/
http://www.saludfisicamentalyespiritual.com/2014/02/importancia-de-las-grasas-lipidos-en-la-dieta.html
http://www.eufic.org/article/es/artid/proteinas/
https://gastronomicainternacional.com/articulos-culinarios/todos/la-importancia-de-los-carbohidratos-para-una-salud-optima
http://www.infonutricion.com/los-siete-grupos-de-alimentos-clasificacion.html

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