Importancia de los animales


En muchas ocasiones el ser humano se considera un animal racional superior al resto de animales. El que así opina ignora el papel fundamental para nuestra vida que tienen los antedichos en la conservación del planeta y por ende del hombre.

Animales – Fuente: Pixabay

Sí es cierto que se le da mucha importancia al papel en la sociedad que tienen las mascotas. Es fácil reconocer los beneficios que aportan a sus dueños a nivel emocional.

Pero debemos centrarnos también en el papel protector del medio ambiente que tienen el resto de animales.

En el presente artículo intentaremos exponer por qué la Tierra sigue siendo un planeta habitable gracias a la fauna de la misma. Pondremos algunos ejemplos e intentaremos llegar a una conclusión final para confirmar el título de este texto.

Los animales como salvadores de los ecosistemas

La naturaleza se divide en pequeñas partes que se denominan ecosistemas. Estas piezas del rompecabezas tienen una función fundamental para mantener el equilibrio en el planeta.

Por ejemplo, en un bosque hay aves, insectos, roedores y depredadores. Si ellos mismos no optasen por equilibrarse las ciudades cercanas a estos lugares estarían invadidas por muchas especies.

Resulta curioso cómo los lobos han sido defenestrados de muchas montañas por el temor ancestral que se les tiene. Se ignoraba que otras especies como los ciervos terminarían por acabar con la flora de estas zonas. El regreso de los susodichos depredadores ha permitido el crecimiento de flores que se daban por desaparecidas.

Es decir, los animales tienen un propio sistema que permite que cada cual haga su papel y que la naturaleza no se vea afectada por ninguna de sus acciones.

Consecuencias de la extinción de ciertos animales

Se suele dar la noticia de que un animal está en peligro de extinción con cierto toque sentimental, que es lógico, pero siempre sin pensar en las consecuencias indirectas de esta desaparición.

Si un animal, de cualquier tipo, desaparece también lo hará la función específica que venía desarrollando. El ejemplo del Amazonas puede servirnos para explicar este concepto de una forma más didáctica. La tala indiscriminada de árboles en esta zona del planeta ha provocado la desaparición del hábitat de cientos de especies y su extinción.

Poco a poco el otrora pulmón de Sudamérica sufre los rigores de la desertificación, aparecen plagas incontrolables, desaparecen flores útiles para la polinización y el desequilibrio es ya una realidad.

Es decir, si vivimos en el medio ambiente y hemos llegado hasta aquí ha sido también por la labor que los animales han llevado a cabo para lograr que el planeta siga siendo habitable.

Por un futuro mejor

Afortunadamente, las naciones más contaminantes han empezado a darse cuenta de lo que venimos exponiendo. Al menos llegan a comprometerse para bajar los niveles de contaminación y para garantizar que la naturaleza no sea la víctima del presunto desarrollo de la Humanidad.

Cada vez se van creando más reservas para preservar la vida de animales en peligro de extinción. Los zoológicos son analizados de forma objetiva y se cierran aquellos que no cumplen con las condiciones necesarias.

Parece que el ser humano se está dando cuenta de que el planeta va siendo cada vez más inhóspito. Que el progreso no tiene por qué ir ligado a una destrucción del entorno de inciertas consecuencias.

El hombre cada vez mira más a los ojos de esos seres que, sin tener el don del pensamiento, hacen una encomiable labor para que se pueda seguir viviendo en este planeta.

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