Importancia de los árboles


Los árboles son plantas leñosas con variedad de tamaños y tonalidades. Muchas veces son considerados meros adornos de un paisaje natural. Sin embargo, sus funciones son esenciales para la naturaleza y para la vida humana.

Sirven más que para darnos madera y frutos. Regulan la temperatura del aire, nos protegen de los vientos, reducen la contaminación… Incluso mejoran el estado de ánimo y la salud de las personas al estar en contacto con ellos. Según diferentes estudios, los que viven rodeados de árboles disfrutan de una tranquilidad mayor que los que no lo están.

Hay dos tipos de árboles, los de hoja caduca y los de hoja perenne. A los primeros se les caen las hojas en el período otoñal, renovando todo su follaje. Mientras que, los segundos, conservan sus hojas todo el año y las renuevan en períodos de larga duración, generalmente años.

Los olmos, tilos, abedules, baobabs o sauces son algunos de los pertenecientes a la hoja caduca. De hoja perenne nos encontramos olivos, madroños, alcornoques, mimosas y encinas, por ejemplo.

¿Por qué son tan importantes los árboles?

Seguro que no sabías que son expertos reguladores del clima. Así, en los lugares donde hay escasez de estos, las temperaturas son más elevadas. También apaciguan los vientos y actúan contra la contaminación ambiental.

Árbol.

Árbol. Fuente: Pixabay

Luchan contra el cambio climático, ya que absorben dióxido de carbono (CO2). Retienen el agua de la lluvia y aportan oxígeno. Incluso nos ayudan a curar infecciones y a tratar enfermedades. Muchos medicamentos tienen componentes procedentes de los árboles.

Todo el árbol en sí mismo es aprovechable, por lo que aporta y lo que ofrece. Además de madera para calentarnos, sus frutos generan un buen aporte de nutrimentos. Sus hojas son consumidas en infusión para tratar ciertos dolores o simplemente disfrutar del aroma y el sabor que tienen.

En el proceso de fotosíntesis se encargan de absorber el dióxido y expulsar el oxígeno. Así, la deforestación nos perjudica gravemente. Todos ellos forman parte de una cadena natural necesaria para sobrevivir. Su escasez supondría un grave problema para todos los seres vivos.

¿Qué edad puede tener un árbol?

La vida de un árbol puede variar bastante de una especie a otra. Uno de los más antiguos del planeta es una especie de pino llamada Matusalén. Está situado en California y tiene más de 4.500 años de antigüedad. También en Chile, hay un alerce con más de 3.500 años.

La dendrocronología estudia la edad de los árboles contando los anillos que se encuentran en su tronco. El término es de origen griego y se divide en tres partes. La primera es “dendron” que sería “árbol”, “crono”, o sea, “tiempo” y “logo” que es “conocimiento”. Las partes del tronco son las siguientes: corteza, cámbium, albura, duramen y médula o núcleo.

La aparición de esta planta leñosa en la Tierra tuvo lugar en una época muy remota. En la era del Paleozoico, en el período Devónico, nos encontramos a los primeros árboles. Esto sucedió hace unos 390-350 millones de años.

Si bien pueden durar miles de años, están desprotegidos frente a la acción humana, es decir, ante los incendios, talas… El 21 de marzo es el Día Mundial del Árbol. Dedicado a ellos por su vital importancia dentro de la naturaleza.

Bibliografía:

https://www.treepeople.org/espanol/beneficios-de-arboles
http://www.infobae.com/2012/06/22/654988-para-que-sirven-los-arboles/
http://ecoosfera.com/2013/07/5-notables-beneficios-de-los-arboles-para-las-ciudades/
http://www.isahispana.com/treecare/resources/benefits_of_trees_spanish.pdf
http://www.dltk-ninos.com/educacional/ciencia/arboles/

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