Importancia del comercio internacional


El comercio internacional se podría definir como el intercambio de mercancías o servicios entre las distintas naciones del planeta. Esta actividad enriquece siempre a ambas partes implicadas y ayuda a mejorar el desarrollo económico de los países participantes.

Teniendo en cuenta que no existe ninguna sociedad que no necesite de otras, bien sea por motivos climatológicos o por otras cuestiones, el intercambio es necesario para que haya un reparto más lógico de los bienes de la Tierra.

Comercio internacional – Fuente: Pixabay

Muchas teorías apuntan al comercio internacional como símbolo de que el hombre sabe que necesita de sus semejantes para poder tener calidad de vida. Digamos que cada cual vende lo que le sobra para comprar lo que le falta.

A continuación glosaremos las ventajas de esta actividad, las desventajas y un apunte sobre el futuro comercial del planeta.

Ventajas del comercio internacional

La primera virtud es la de la conexión entre distintos países. De esta forma, cada nación logra casi especializarse en una serie de productos/servicios que puede vender. Por ejemplo, para un alemán es casi normal saber que la verdura que consume es española.

También es importante de cara a la evolución de cada país. La economía en España depende en buena parte de la exportación de productos casi exclusivos de este país. El nivel de importaciones del país equilibra la balanza económica. Se vende para generar riqueza y se crea riqueza en otro país al comprar.

Analizando las causas de esta actividad debemos remontarnos a mediados del siglo XX. Tras la Segunda Guerra Mundial se fue llegando, progresivamente, al acuerdo de poder comerciar con las mercancías propias para mejorar la economía.

En el PIB de cualquier país, por miserable que sea, siempre hay un papel protagonista para las exportaciones y para las importaciones. De ahí la importancia del término que venimos explicando.

Desventajas del comercio internacional

No podemos ser tan pánfilos como para creernos que en este tipo de comercio todo es justicia y reparto equitativo de la riqueza. Los países ricos siempre intentarán que los pobres vendan su producto a un precio irrisorio para luego lograr un mayor margen de beneficios.

Lo mismo ocurre cuando un país rico exporta a otro del mismo, o similar, nivel económico. Aparece el trueque, el cambio de algo por aquello otro y se termina alejándose del verdadero espíritu del comercio.

Ponemos un ejemplo para exponer con mayor claridad lo que queremos decir. Si una tienda en Europa vende una camiseta por tres euros y el producto proviene de Asia solo hay que hacer números. Teniendo en cuenta el transporte, la materia prima, el gasto de energía y demás ¿Cuánto cobra el trabajador que hace la camiseta?

En muchas ocasiones la imperiosa necesidad de lograr beneficios termina creando situaciones de esclavitud poco deseables en el mundo en el que vivimos.

El futuro del comercio internacional

Tratados como el de libre comercio entre Estados Unidos y Europa parecen ser la panacea y una forma de enriquecer más a los países civilizados a costa de la explotación de los más pobres.

Algunos países de la mitad de la tabla, entre la riqueza y la crisis, podrían ser, o eso piensan ellos, los grandes beneficiados de este tipo de acuerdos. Dudamos que las grandes potencias permitan semejante utopía aunque nunca hay que dejar de soñar.

El comercio internacional es el que mueve la economía mundial y es más que necesario para la evolución de la misma a todos los niveles.

Si se ganara en algo más de compasión y humanidad sería una actividad loable pero ¿Quién sabe lo que nos depara el futuro?

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