Importancia de los compuestos orgánicos


Los compuestos orgánicos son sustancias químicas que contienen uno o más átomos de carbono pero con una disposición muy determinada. Es preciso que en su estructura molecular existan enlaces entre átomos de carbono y/o entre átomos de carbono e hidrógeno. Quiere decirse que la sola presencia del carbono no otorga esa condición, como sucede con los carbonatos o el CO2. No obstante, la teoría de los enlaces admite excepciones, genuinamente representadas por urea y oxalatos, compuestos orgánicos desprovistos de ellos.

Compuestos orgánicos – Fuente: Vimeo

De la existencia de estos compuestos arranca la rama de la Química Orgánica, centrada en su estudio y análisis. Esta especialidad química cobra enorme importancia, pues no en vano la mayoría de compuestos de carbono existentes son orgánicos.

En cualquier entorno en el que nos movamos, se aprecia una masiva influencia de estos compuestos. Plásticos, fibras textiles, muebles y un largo etcétera tienen una naturaleza de base orgánica. Sin ir más lejos, nuestro organismo, excluyendo el agua, lo conforman compuestos orgánicos tan vitales como proteínas o ácidos nucleicos.

Su importancia en los organismos vivos

Se trata de compuestos que participan de forma trascendental en la composición de todos los seres vivos. Por este motivo, no es concebible la vida sin su existencia. A gran escala, su presencia podemos encuadrarlos en los llamados cuatro principios inmediatos: carbohidratos, proteínas, lípidos y ácidos nucleicos.

Los carbohidratos, también llamados azúcares o glúcidos, tienen como función más importante el aporte de energía a las células. Los hay de tres tipos según su volumen estructural, pudiendo ser de menor a mayor complejidad monosacáridos, disacáridos o polisacáridos. La glucosa es el más importante representante de todos ellos, perteneciendo al grupo de los monosacáridos.

En cuanto a los lípidos o grasas, quizá su principal función orgánica sea formar parte de la integridad de la membrana celular. Por otra parte, constituyen el principal mecanismo de acumular energía de reserva en el tejido adiposo. Entre sus diferentes tipos, en relación con el organismo las de mayor relevancia son los triglicéridos y el colesterol.

Respecto a las proteínas, cada una tiene una función biológica determinada, siendo muchas de ellas enzimas, responsables de activar las reacciones bioquímicas del metabolismo. Están configuradas por aminoácidos, de los cuales (veinte en total) nueve son esenciales, debiendo ser aportados con los alimentos.

Y finalmente tenemos los ácidos nucleicos. El ADN, en particular, se estructura funcionalmente en genes, cada uno de ellos responsable de la síntesis de una proteína. Toda la información necesaria para transmitir los caracteres a la descendencia se encuentra en esa molécula. Por su parte, el ARN actúa como intermediario, traduciendo el código contenido en los genes para sintetizar proteínas.

Su importancia en los combustibles

Los combustibles empleados para los vehículos a motor y las calefacciones están basados en compuestos orgánicos. Carbón, petróleo y gas natural son los llamados combustibles fósiles, los cuales, directamente o mediando una transformación, realizan aquellas funciones.

En estos casos, los compuestos mayoritarios reciben el nombre de hidrocarburos. A partir de ellos se obtienen, en el caso del petróleo, sustancias derivadas que se emplean en la alimentación de los motores, fundamentalmente gasolina, gasóleo y queroseno.

La síntesis de estos derivados del petróleo se lleva a cabo por medio de destilación directa de este. En el caso del gasóleo se realiza un craqueo otras fracciones más ligeras, consistente en romper las largas cadenas de hidrocarburos. Los derivados de combustibles fósiles son eficacísimos productores de energía, de ahí la importancia de sus compuestos orgánicos.

Su importancia en infinidad de productos de la vida diaria

Grosso modo, puede decirse que los productos basados en compuestos orgánicos son omnipresentes en nuestra vida. Por citar ejemplos, entre los más característicos estarían textiles, jabones, detergentes, plásticos, productos de higiene corporal, fármacos, pinturas o papel.

Y por supuesto, todos los alimentos, sin excepción, están integrados por este tipo de sustancias. Son los antes llamados principios inmediatos (carbohidratos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos), además de las vitaminas, tanto hidrosolubles como liposolubles. De su composición solo quedarían fuera de la consideración de compuestos orgánicos los minerales.

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