Importancia de la fruticultura


La fruticultura es el cultivo de árboles o arbustos que producen fruto con un objetivo económico. Para ello se emplean técnicas industriales basadas en progresos científicos que consiguen un aumento de la calidad y la productividad.

La aplicación de esta ciencia va desde la producción de los mismos frutos hasta la mejora genética de las especies. Las técnicas de producción, recolección y envasado también son esenciales en ella. Así, este campo de estudio puede ser entendido como la ciencia dedicada a todo lo referente a las frutas sometidas al comercio en cualquier parte del mundo.

Fruticultura – Fuente: flickr

Su desarrollo deja de lado el azar. Es decir, se realiza en base a estudios planificados y sistematizados que buscan obtener el mayor resultado. La eliminación de plagas o la elección de las variedades más resistentes a los problemas ocupan un lugar importante. Es por ello, que esta ciencia también ha contribuido a mejorar las especies frutales.

Así, al hablar de importancia del cultivo frutal hay que hacerlo desde dos ámbitos diferentes. El primero es el de su influjo económico en las zonas en las que se produce y desarrolla. El otro es el que hace mención a esas mejoras aplicadas en frutas y árboles o arbustos frutales.

Importancia económica de la fruticultura

Dejando de lado épocas en las que la recolección era la única vía para obtener fruta, fue durante la Revolución Industrial cuando el cultivo de frutas comenzó a desarrollarse del modo en que hoy la conocemos. Su formalización y mecanización hizo que la fruta se convirtiese en un potente agente económico en diversas zonas.

Actualmente, el cultivo de la fruta y su recolección sigue requiriendo de abundante mano de obra. Esto hace que las zonas en las que se concentran las plantaciones dispongan de un recurso económico muy valioso.

Al margen de la comercialización de la fruta fresca en cualquier parte del mundo, esta industria genera más recursos. Las piezas de descarte o la venta de zumos o de vino o aceite dependen de la fruticultura. Así, una misma explotación puede obtener beneficios de distintas fuentes aumentando la rentabilidad de los terrenos cultivados.

La producción y recolección de fruta es una de las principales industrias en distintas zonas. A ello ha contribuido el desarrollo de técnicas que permiten cultivar durante todo el año. Cabe mencionar como ejemplo la producción en invernaderos o los cultivos intensivos como fuente de riqueza.

El papel ecológico de la fruticultura

No debe olvidarse que esta práctica tiene una gran importancia en la evolución de las distintas especies. Los frutales generados por selección genética suelen presentar mayores capacidades para resistir a agentes agresivos. Esto ha contribuido a una producción más estable y a la capacidad de previsión para abastecer a las comunidades.

El plano ecológico y medioambiental también ha visto como esta ciencia ofrece respuestas a antiguos problemas. La eliminación de plagas, la conservación de las propiedades de la fruta y una mayor capacidad para aumentar la vida de los frutales son algunas de las consecuencias que se deben a los estudios generados dentro de la comunidad científica encargada de esta ciencia.

Los estudios genéticos y hereditarios también encuentran una fuente de información muy valiosa en estos cultivos. La fruta y sus hibridaciones y formas de mejora son medios de conocimiento para genetistas y otros especialistas. Por ello, la importancia de la fruticultura hay que buscarla también en las aplicaciones científicas más actuales.

Avances en sostenibilidad

Su evolución ha hecho que se ponga el acento en la investigación de formas más sostenibles de producir. El marco ecológico que se persigue en los actuales cultivos y plantaciones es esencial para la producción de fruta.

La densidad de plantación de los terrenos, la reducción de productos químicos o el respeto por los ciclos naturales son algunas de las características de esta nueva tendencia. Esto trae beneficios para el entorno gracias a que aleja la sobreexplotación y la masificación.

La aplicación de los nuevos descubrimientos promete a largo plazo mejorar la producción y el impacto en la naturaleza. Todo ello sostenido por un uso responsable del medio que se aplica a otros ámbitos del sector primario.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *