Importancia de la genética


La genética se puede definir como el estudio de la herencia. Resulta de vital importancia dado que es la forma por la cual se determinan las características de cada uno de los individuos. Los padres transmiten a sus hijos ciertos genes que son los responsables de su estatura, del color de su cabello, del color de la piel, del color de los ojos. De la misma manera la predisposición a padecer ciertas enfermedades puede estar vinculada con la herencia genética recibida por los progenitores.

Genetica – Fuente: Public Domain Pictures

Las capacidades especiales denominadas talentos también son fruto de esa herencia http://definicion.de/herencia/ genética que se obtiene de los progenitores. Aquellas personas que son capaces de tocar algún instrumento, que poseen una gran capacidad de deducción o son excelentes deportistas pueden ser fruto de los genes que componen su identidad.

De la misma manera que las cualidades, un rasgo anormal que sea transmitido por los genes, puede no tener ningún efecto en la salud de la persona, como puede ser simplemente una oreja con una forma poco común o tener un efecto menor, como puede ser el daltonismo. En el caso de que el efecto de dicha anomalía sea más grave puede afectar la calidad de vida del individuo.

Influencia de los genes en la vida de los individuos

Los genes que transportan valiosa información necesaria para que el cuerpo genere determinadas proteínas se combinan formando lo que se denomina ADN (ácido desoxirribonucleico). Diferentes fragmentos de este ADN dan lugar a lo que se denomina cromosomas. Existen dos tipos de cromosomas: los que determinan el sexo y los no sexuales.

Los cromosomas que determinan el sexo son dos X e Y. Además de estos existen 22 pares de cromosomas no sexuales llamados autosómicos. Los seres humanos están formados por células. Cada una de estas células contienen 46 cromosomas. De esta manera los hombres presentan 46 cromosomas XY y las mujeres 46 XX.

Los cromosomas autosómicos están formados por un cromosoma procedente de la madre y otro del padre. Cada uno de esos dos cromosomas incluye la misma información, es decir, cada par tiene los mismos genes. En contadas ocasiones, menos del 1 %, es posible que se produzcan variaciones en esos genes. En esos casos se habla de genes alelos.

Importancia de esta ciencia en la vida

De una forma muy general, todos los seres están formados por genes de cuyo estudio se encarga esta ciencia. El conocimiento de las funciones que desempeñan estos genes, del efecto que ciertas alteraciones en los mismos pueden ocasionar, representa un avance para entender la vida en sí. De hecho, muchos de los avances actuales en el conocimiento de ciertas enfermedades se han basado en el estudio de estos genes.

Conocer la parte básica en la que se fundamenta la vida es el camino fundamental para poder entender todos los fenómenos que se producen en los seres vivos. El tratamiento de ciertas enfermedades, la prevención de otras, así como las mejoras de ciertas características de algunas especies están basadas en estudios genéticos.

Los diferentes tipos de trastornos genéticos existentes son: defectos monogenéticos, trastornos cromosómicos y trastornos multifactoriales.

Los defectos monogenéticos son los producidos por el defecto de un gen en particular. Suelen ser poco comunes. Los trastornos cromosómicos son aquellos debidos a un exceso o falta de genes contenidos en un cromosoma o segmento de un cromosoma. Los trastornos multifactoriales son los causados por interacciones de varios genes con factores del ambiente.

Efecto de genes alelos en la salud

La presencia de genes alelos en la cadena de ADN de un individuo puede provocar alteraciones que presentan un mayor o menor efecto en su salud. De esta manera, cuando aparece esta anomalía es posible que se generen proteínas anormales, dado que los genes son los responsables de la producción de dichas sustancias.

Es posible que no se generen proteínas anormales, sino que se produzca una cantidad incorrecta de una proteína que es normal. En cada cromosoma autosómico aparecen dos copias de cada gen, uno procedente del padre y otro de la madre. En el caso de que uno de ellos sea anormal puede darse el caso de que el otro sea capaz de suplir esa deficiencia en la producción de proteínas y no se desarrolle ninguna enfermedad. En este caso el gen anormal se denomina recesivo y el otro dominante.

El problema surge cuando esta situación no se produce y existe un trastorno hereditario dominante. En este caso el gen anormal es el dominante en la fabricación de proteínas y muy posiblemente el individuo que haya heredado dichos genes anormales dominantes de sus padres manifestará la enfermedad asociada al mismo.

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