Importancia de los humedales


Los humedales son una extensión de tierra que se inunda para crear un ecosistema que comparte las virtudes del acuático y del terrestre. La inundación puede ser temporal, permanente o intermitente.

Se suelen encontrar, lógicamente, en las cercanías del mar o de los ríos. Así, las marismas y los pantanos serían dos claros ejemplos de lo que venimos explicando. Pueden ser de agua salada o dulce favoreciendo así una diversidad más que interesante para el mantenimiento del planeta.

Humedales – Fuente: Pixabay

Al ir cambiando su nivel de agua por culpa de factores como la sequía, en estos últimos años se está notando un peligroso descenso de este tipo de terrenos en el planeta. Este hecho repercute directamente en la desaparición del hábitat de muchas especies.

A continuación intentaremos exponer una serie de datos sobre la finalidad de estos terrenos. Haremos lo propio con su papel en la evolución del planeta.

La finalidad de los humedales

La principal es aportarle bebida y alimento a la fauna que los rodea. También ayudan a parar los duros efectos del cambio climático al bajar la temperatura de la superficie terrestre. Sirven de refugio a un buen número de animales que no podría sobrevivir en otro tipo de terrenos.

Las marismas, por poner un ejemplo, son el hábitat perfecto para una larga serie de aves y peces. Si van desapareciendo se producirá un fallo en el ecosistema que terminará acarreando las consecuencias arriba indicadas.

Los múltiples beneficios para el ser humano que producen no están en consonancia con el uso y la protección que el hombre hace de los mismos.

El ser humano está rodeado del medio ambiente. Dañarlo supone, a la larga, hacer del planeta un espacio inhabitable con más contaminación y con un clima que provocará daños irreparables.

Los humedales y la evolución humana

El ser humano vive gracias al medio ambiente. Su entorno está directamente relacionado con su evolución. La modernidad y la vida diaria ha provocado que en los países desarrollados parezca haberse producido la disociación del hombre como parte del ecosistema.

Si el hombre no se reconcilia con la naturaleza y sigue malgastando los recursos naturales terminará por extinguirse. La FAO declara que esta reconciliación es tan necesaria como urgente.

En estos terrenos viven hasta veintiocho animales entre los que destacamos a los zorros, las ranas, las nutrias y los galápagos. Aves como el ruiseñor, la abubilla o el águila también se nutren de este tipo de terrenos.

Provocar, por desidia, la extinción de todas estas especies repercutiría de forma directa en el ecosistema y terminaría acarreando gravísimas consecuencias para el futuro de la humanidad.

La preservación de los humedales

Solo adoptando medidas previsoras para mantenerlos podremos lograr el objetivo final de que sigan haciendo su tarea.

Evitar la contaminación del mar y de los ríos, emprender acciones específicas para garantizar su pervivencia e implicar a todos los agentes afectados en su conservación podría evitar una catástrofe natural de inciertas consecuencias.

Las antiguas prácticas de desecación para ampliar las superficies agrícolas ya están provocando los resultados arriba indicados. La fauna de este terreno está a punto de la extinción, el ecosistema está dañado de forma grave e irreparable.

Del hombre depende seguir dándole la importancia que tienen a los humedales u optar por otro tipo de medidas. En nuestras manos está, una vez más, el futuro del planeta y de nuestra propia raza.

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