Importancia de los bosques


La vida del planeta está sustentada por sistemas de características variadas que generan agua, oxigeno, plantas, árboles, frutos y más. La importancia de los bosques reside en muchos factores, en especial porque cubren el 30% de la superficie terrestre. Eso también significa que propician las condiciones adecuadas para albergar el 70% de la biodiversidad existente. Los ecosistemas boscosos representan un delicado equilibrio estrechamente interrelacionado con los seres vivos, el ambiente y lo que lo afecta.

Bosques – Fuente: Pixabay

Dicha relación de interdependencia se ve claramente manifestada en cómo contribuyen a regular el clima. La selva amazónica almacena la mitad de la lluvia terrestre, liberándola a la atmósfera en forman de nubes. Asimismo, reciclan el agua, controlan la humedad y absorben el CO2 contaminante. Contrariamente, la deforestación representa un 18-25% del total de emisiones de gases de efecto invernadero.

Además de esto, el ecosistema boscoso es un agente primordial en el cuidado del suelo, ayudando a prevenir la erosión. Curiosamente, la superficie selvática no es rica en nutrientes, ya que éstos son almacenados en árboles y plantas. Por ello, la cubierta vegetal se encarga de proteger el suelo del viento y las lluvias, evitando la desertificación y las inundaciones.

Su importancia también se manifiesta en que sirven de refugio para 30 millones de especies conocidas. No solo proporcionan un hábitat estable para la flora y la fauna, también son una fuente inmensa de alimentos y recursos. Ya que su evolución tomó alrededor de 100 millones de años, son considerados como los ecosistemas más longevos y complejos.

A pesar de lo que representan para la sostenibilidad, cada año se pierden 14 mil hectáreas forestales. Además, 78% de los ecosistemas primarios han sido arrasados y el 22% restante está amenazado por el “progreso” humano. Un estimado de 76 países han perdido sus árboles originarios y las selvas tropicales disminuyen a un ritmo de 1% anual.

Clasificación

Entre las diversas clasificaciones para comprender la importancia de los bosques, pueden agruparse por estructura física o etapa de crecimiento. Además, pueden ser tipificados por las especies predominantes dentro del ecosistema. Consideremos entonces una organización en función de su historia y grado de afectación.

Los bosques primarios, también conocidos como nativos, son aquellos que han sufrido poca intervención o alteración del hombre. Son áreas forestales que han conservado su fisonomía original y mantienen su biodiversidad relativamente inalterada. Aunque sus procesos naturales hayan sido modificados, no ha representado un daño irreversible.

Contrariamente, los ecosistemas boscosos antropogénicos son aquellos donde la intervención humana ha tenido un impacto considerable. Esto implica que las alteraciones han sido intensas y repetidas, lo que ha cambiado profundamente la fisonomía original. Esta afectación está habitualmente relacionada con la explotación de especies exóticas.

Adicionalmente, están los bosques secundarios, que son aquellos que han surgido en reemplazo después una desforestación total o parcial. Y finalmente, están los llamados artificiales (plantaciones), que son áreas boscosas que han sido plantadas por el hombre para distintos usos.

Bosques sostenibles

Como ya sabemos, queda poca superficie terrestre que albergue bosques primarios. Irónicamente, después de haber provocado las condiciones actuales, el hombre está tratando de revertir el proceso de deforestación intensiva. A raíz del cambio climático y sus efectos, se están implementando políticas e iniciativas para crear ecosistemas sostenibles.

Todo lo relativo al planeta, en especial la dinámica de su funcionamiento y sus procesos son sinónimos con la sostenibilidad. El desarrollo sustentable no solo reconoce la importancia de los árboles, también implica recuperar y crear áreas forestales. Estas políticas tienen fines ecológicos, comerciales y recreacionales, para tratar de recuperar ese equilibrio tan frágil que repercute mundialmente.

Los árboles, como entidades primigenias, representan refugio, alimento y parte fundamental como materia prima. Para seguir disfrutando de un mundo lleno de diversidad, evitar el cambio climático, disminuir la contaminación ambiental, y promover su conservación es esencial. Por ello las iniciativas sostenibles deben estar acompañadas de información, educación y concienciación de la población sobre la importancia de losbosques.

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