Importancia de los lípidos


El diccionario de la RAE da la siguiente definición de lípido, «cada uno de los compuestos orgánicos que resultan de la esterificación de alcoholes, como la glicerina y el colesterol, con ácidos grasos». Tan química definición será explicada en este mismo artículo.

Para el vulgo, los lípidos son grasas y para muchos endocrinos son el enemigo a batir. Contrariamente a lo que pueda parecer, el organismo necesita lípidos a diario por los múltiples beneficios que aportan.

Salmón, alto en grasas poliinsaturadas.

Salmón, alto en grasas poliinsaturadas. Fuente: Pixabay

Nos dan energía, protegen la vida celular, equilibran las hormonas, llevan los nutrientes al intestino y nos sirven para mantener la temperatura. Es lógico entender que la mayoría de la gente no quiera tomar grasas basándose en una opinión desacertada.

Es más, los lípidos tienen ácidos grasos como el Omega 3 y el Omega 6 que el cuerpo necesita para funcionar. Como no todo es negativo en las grasas, a continuación glosaremos sus virtudes.

Tipos de grasas

Las grasas se pueden dividir en:

Insaturadas:

  • Monoinsaturadas: beneficiosas, eliminan el colesterol malo, mejoran el funcionamiento del sistema circulatorio. Se encuentran en alimentos como los frutos secos (nueces, almendras) y el aguacate.
  • Poliinsaturadas: positivas pero de rápida oxidación lo que puede provocar algunas enfermedades. Los beneficios superan a sus perjuicios. Presentes en alimentos como la leche de soja, el salmón, el atún, el queso, la cuajada y el aceite de hígado de bacalao entre otros.

Saturadas:

Provienen, normalmente, de productos procesados (salchichas y bollería industrial) y del aceite de palma y de coco. El organismo no las puede metabolizar y opta por almacenarlas. Provocan subida del colesterol malo y obesidad. No son recomendables. Habría que evitar tomar alimentos como las patatas fritas, el aceite de palma, la manteca de cerdo, el cordero y la carne de ternera.

Aceites esenciales:

De origen vegetal (trigo, maíz, soja…etc.), aportan Omega 3, regulan el colesterol malo y son fundamentales para el correcto funcionamiento del corazón.

¿Qué cantidad de lípidos necesito consumir al día?

Teniendo en cuenta lo arriba explicado, entre el veinte y el treinta por ciento de lo que comamos durante un día ha de tener grasas saludables. Sería interesante repartir esta ingesta y combinar los distintos tipos de grasa.

El organismo no metaboliza de la misma manera ambos tipos grasa. Se aconseja tomar un diez por ciento de grasa animal, un cinco de grasas insaturadas y otro cinco de poliinsaturadas.

Estas tomas han de complementarse con ácidos grasos, como el linoleico, que el cuerpo no produce pero que necesita para mejorar su funcionamiento. Otros ácidos grasos esenciales son igualmente fundamentales para mantener un buen funcionamiento del organismo.

Para tener la certeza más absoluta a este respecto es aconsejable leer las propiedades nutricionales de cada producto. De esta forma sabremos exactamente qué consumimos y cómo afecta a nuestro cuerpo.

Conclusiones

La ingesta de lípidos ha de ser diaria para mantener las funciones más importantes de nuestro cuerpo. La toma de grasas saludables incluso ayuda a perder peso ya que estimulan el metabolismo y el crecimiento del músculo.

La necesaria toma de lípidos no significa que, por saludables que sean, tengamos que tomar grandes porciones. En la moderación está el éxito. El consumo también está ligado a la actividad física de cada persona.

Otros factores, como la hipertensión o problemas cardiovasculares, también afectan directamente al tipo de grasas a tomar. Se podría concluir que los carbohidratos son más perjudiciales que las grasas para el cuerpo.

Todo con medica, nada con exceso. Recuerde esta frase para ir incorporando grasas saludables a su dieta y su organismo logrará su loable objetivo de conseguir estar en perfecto estado.

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