Importancia de la lógica


La lógica es definida en el diccionario de la RAE como la «ciencia que expone las leyes, modos y formas de las proposiciones en relación con su verdad o falsedad«. Su aplicación a la investigación científica y al día a día del ser humano convierten a esta disciplina en fundamental.

Aristóteles la describió como una forma para conocer la verdad. Bacon como una forma para que las fuerzas de la naturaleza sean útiles para el ser humano. La mayoría de filósofos la consideran una herramienta para progresar como persona.

La citada ciencia se encargaría por lo tanto de crear una serie de normas que nos lleven a pensar de forma correcta. No se trata de analizar los sentimientos sino el funcionamiento de los pensamientos para ordenarlos, estructurarlos y poder reaccionar ante algunas situaciones.

Glosaremos a continuación el aporte de esta ciencia a la investigación científica. Igualmente, ofreceremos una conclusión final sobre la importancia de esta ciencia para el ser humano.

La lógica y su aporte a la investigación científica

Esta ciencia certifica la exactitud de los conocimientos. Permite usar los esquemas de inferencia de una forma correcta. «Legaliza» el uso de los distintos métodos (inductivo, deductivo, analógico).

Aporta los cimientos para la racionalidad del pensamiento. Ayuda a que la investigación sea coherente y más efectiva. En lo referente a los métodos mencionados hemos de aclarar el funcionamiento de los mismos.

  • El inductivo. Partiendo de lo particular se logra crear un parámetro para lo general.
  • El deductivo. Basándose en el método anterior se llega a una hipótesis que debería confirmar lo analizado.
  • El analógico. Se analizan los puntos en común de dos objetos distintos y se emite un juicio que afecta a ambos. Poco recomendable.

La investigación científica también usa otros métodos como el sintético y el analítico que le permiten tener un mejor conocimiento de la materia a estudiar y llegar a conclusiones más certeras.

Funcionamiento interno de la lógica

Para comenzar a glosar el funcionamiento de la lógica hemos de descartar una idea errónea sobre la misma. No estamos ante una serie de normas que tienen un único punto de vista. Lo lógico no tiene porque ser siempre la mejor opción.

Puzzle en representación de la lógica.

Puzzle en representación de la lógica. Fuente: Pixabay

La lógica funciona a base de silogismos formados por proposiciones. Se entiende por esta última palabra una afirmación que puede ser cierta o no. Para delimitar este aspecto debemos tener en cuenta una premisa previa.

La premisa es sinónima de la hipótesis por lo que podremos saber si un pensamiento es, o no, cierto. Partir de una premisa a veces emborrona el resultado de la proposición. La lógica apuesta más por llegar a una conclusión sin partir de un punto concreto.

La inferencia es la herramienta que confirma la validez de las proposiciones. Tras este proceso se llega a la conclusión final basada en la premisa y en la proposición. Se acepta como lógico un pensamiento concreto.

Conclusión

A pesar de los tecnicismos utilizados, todos ellos necesarios, necesitamos de la lógica para pensar con exactitud y corrección. Es la única forma que tenemos de solventar cualquier tipo de problema o circunstancia.

La mente humana da los pasos antedichos casi de forma automática. Solo así logra encontrar solución a los distintos sucesos que hay que afrontar a diario. Tener los pensamientos bien estructurados ayuda mucho.

Sin ella no nos podríamos desarrollar como personas. Sin una base sólida de nuestros pensamientos sería imposible enfrentarnos a situaciones en las que nos son totalmente necesarios.

Con lo arriba expuesto esperamos haber demostrado la importancia innegable de una disciplina innata al ser humano que confirma su carácter racional.

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