Importancia de la meiosis


La meiosis es una de las dos formas que existen de reproducción celular. Durante su proceso se suceden dos divisiones sucesivas de una célula diploide que acabará produciendo cuatro haploides. Es esencial comprender los procesos de replicación y recombinación para entender su proceso.

Su descubrimiento no se produjo hasta bien entrado el siglo XIX, concretamente en el año 1876. Desarrollada la teoría por Oscar Hertwig, no fue establecida de una forma indudable hasta 1911. Fue en esta fecha cuando Hunt Morgan obtuvo una descripción fiable y real de este proceso con sus trabajos sobre la mosca de la fruta.

Meiosis – Fuente: flickr

El proceso de este sistema de reproducción celular comprende dos fases. En la primera de ellas la información genética conservada en cromosomas se reparte en dos células. Posteriormente, el ADN contenido en estas dos células se reparte hasta formar cuatro individuos celulares de tipo haploide.

Este sistema de reproducción celular es de vital importancia para todos los animales con reproducción sexual. La razón es que es de esta forma como se producen los óvulos y espermatozoides. Así, el proceso al que nos estamos refiriendo es el encargado de producir los gametos humanos y animales.

La importancia de la meiosis debe ser abordada desde varios puntos de vista que tengan en cuenta factores variables. El primero es su papel esencial en el ciclo vital de los animales. El segundo, y puede que el más importante, es el que indica que este proceso es el responsable de la variabilidad genética.

Importancia de la meiosis en el ciclo vital

Este tipo de reproducción celular se contrapone a la mitosis, que es la forma en la que se reproducen la mayor parte de las células. En los seres vivos con reproducción sexual, las únicas células que cuentan con este sistema son los gametos.

La formación de los gametos masculinos es conocida como espermatogénesis y la de los femeninos ovogénesis. En el primer proceso se producen cuatro espermatozoides por cada célula en reproducción. Sin embargo, en el femenino solamente se produce una célula que es llamada óvulo.

Es importante señalar el caso de hongos y algas. Aquí la meiosis se produce incluso en individuos unicelulares que mantienen su información genética en forma haploide. Por ello, el proceso no forma siempre gametos, aunque esto supone una excepción a la regla general.

Es por ello que debe entenderse que este proceso de división celular es importante para el ciclo vital de la mayor parte de los seres vivos. Un fallo en su ejecución puede derivar en distintas enfermedades o problemas genéticos. Esto hace que su importancia sea mayúscula para producir nuevos seres en perfectas condiciones.

La variabilidad genética

Puede decirse que la variabilidad genética es la gran contribución de la meiosis a los seres vivos. Hay que tener en cuenta que durante la reproducción sexual se combinan dos células con contenido genético diferente. Además, al tratarse de células haploides producidas por un proceso meiótico, el resultado conservará el número de cromosomas de la especie.

Pero la principal consecuencia de todo ello es que los genes se recombinan de una forma variable. Esto hace posible que se produzcan individuos diferentes y únicos en lo que se refiere a su información genética. La recombinación del material paterno y materno da lugar a la conservación de rasgos útiles y a la formación de algunos nuevos.

Así, la variabilidad genética hace que este tipo de reproducción celular sea fundamental. Con ello se asegura la adaptación de las especies y se eliminan rasgos indeseables como enfermedades o capacidades inútiles. Todo esto está en la base de la evolución de las especies y de su adaptación a distintos entornos.

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