Importancia de la música


La música es una melodía o un ritmo y una forma de expresión. Trabaja con las emociones, estimula el cerebro y reduce el estrés. También desarrolla la salud emocional y produce una sensación placentera a quien la escucha. Tenemos variedad de estilos musicales, cada uno acorde a la sociedad en la que se creó.

Música – Fuente: Pixabay

Desde tiempos inmemoriales el ser humano ha hecho uso de la música. Algunos de los primeros instrumentos fueron la flauta, el arpa y la lira. Se han hallado flautas de incluso 8.000 años de antigüedad creadas con hueso. Su importancia era tal que se utilizaban también en los rituales y en las ceremonias.

Los juglares eran músicos ambulantes, entre otras cosas, que fueron muy aclamados en la Edad Media. Se dedicaban, además, al canto, a realizar acrobacias y a contar historias con el fin de recaudar dinero o comida para vivir. Los trovadores eran verdaderos músicos y también hábiles poetas, componían sus canciones y las recitaban en las cortes europeas.

Los diferentes géneros musicales

Cada género musical tiene una combinación de instrumentos propia. La música clásica actúa como relajante para el cuerpo y mejora el aprendizaje. Mientras que el rock emana energía y adrenalina. Por su parte, el blues, permite la concentración y la tranquilidad. Todos los estilos comparten una característica común… transmitir sensaciones.

El número de géneros musicales es ampliamente grande y unos dieron lugar a otros diferentes. El rock & roll, por ejemplo, es una mezcla de diferentes estilos y se diversificó en otros nuevos como el hard-rock o el heavy metal.

Las melodías de ritmo rápido y constante hacen que nos mantengamos despiertos y activos. Muy adecuadas para adquirir conocimientos y estudiar activamente. Sin embargo, la música con tonos graves nos conduce a la relajación. ¿Por qué han surgido los nuevos estilos musicales? Sobre todo, por la necesidad de escuchar y experimentar con nuevos sonidos.

¿Por qué es esencial la música para el ser humano?

Muchas veces relacionamos acontecimientos a canciones o sonidos, que nos traen recuerdos al volver a escucharlos. Reduce el estrés y el cansancio. Nos da energía o nos la resta, dependiendo del género que escuchemos. Nos activa y nos calma, nos ayuda a despertarnos por la mañana o a dormir por la noche.

Quienes se dedican a su estudio mejoran la concentración, su memoria y su optimismo. También es importante porque aporta cosas que ningún otro arte puede hacer de forma tan directa y rápida. Además, despierta las funciones motoras.

Dependiendo del momento del día o de nuestra situación personal nos apetece escuchar un género u otro. Esto se debe a que respondemos a lo que nos pide la parte sensitiva y emocional de nuestro cerebro.

El funcionamiento de nuestro cerebro frente a la música

Funciona como un excelente estimulante para nuestro cerebro, que rápidamente responde al impulso recibido. Tan efectiva es que se utiliza en personas que padecen párkinson o son autistas. En los primeros mejoran los impulsos del cerebro al recibir estímulos, y el razonamiento espacial en los segundos.

Son varias las áreas del cerebro que se activan cuando escuchamos música y se sincronizan entre ellas. Nos activa las zonas del ritmo, la de las letras y la del tono. A veces, se relaciona con la inteligencia, pero es porque despierta la atención y la concentración. De esta forma, somos más propensos a memorizar con facilidad.

El cerebro también siente bienestar cuando escucha alguna melodía. Esto hace que nos sintamos más tranquilos y felices.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *