Importancia de la nutrición


La nutrición es el proceso mediante el cual el organismo aprovecha los nutrientes que recibe, a través de la alimentación, para mantenerse vivo y generar energía.

La importancia de la nutrición equilibrada.

La importancia de la nutrición equilibrada. Fuente: Pixabay

También se denomina así a la la ciencia que estudia la relación entre la alimentación y la salud. En la actualidad su importancia se extiende a la prevención de las enfermedades y a mejorar la calidad de vida.

Dentro de esta disciplina se estudian los diferentes tipos de nutrientes, las diferentes clases de alimentos, su composición, sus propiedades y lo que cada uno de ellos aporta al organismo.

No podemos enfocar la nutrición únicamente desde el punto de vista de la ingesta de alimentos, dado que para tener una visión integral también tenemos que valorar el gasto de energía del cuerpo y la actividad física realizada.

Diferentes tipos de nutrientes

Los alimentos se clasifican en cinco grupos principales, dependiendo de lo que cada uno de ellos aporta a nuestro cuerpo. Estos grupos son los siguientes:

    • Las proteínas: Las proteínas permiten construir y regenerar y renovar los tejidos del organismo. Entre los alimentos ricos en proteínas destacan los siguientes: carne, pescado, huevos, leche, quesos, cereales y legumbres.
    • Los lípidos: Los lípidos o grasas son indispensables para el buen funcionamiento de las células. Entre los alimentos con un alto contenido en lípidos figuran los siguientes: aceite, mantequilla, margarina, leche entera, pescados grasos y frutos secos (nueces, cacahuetes, almendras).
    • Las vitaminas: Las vitaminas son indispensables para el funcionamiento y desarrollo del organismo. Existen dos tipos de vitaminas: las liposolubles (que se disuelven en aceites y grasas) y las hidrosolubles (que se disuelven en agua). Entre las vitaminas liposolubles, figuran las vitaminas A,D,E y K; y entre las hidrosolubles se encuentran las vitaminas C, B1,B2,B3, B5,B6,B8,B9 y B12.
    • Los minerales: Los minerales son esenciales para la construcción de los tejidos y el buen funcionamiento de los procesos metabólicos. Entre los principales figuran: el calcio, el hierro, el flúor, el magnesio, el potasio, el sodio, etc.
    • Los glúcidos o hidratos de cárbono: Los glúcidos proporcionan energía, de forma rápida o lenta. Entre los hidratos de carbono de absorción lenta figuran el pan, las patatas, el maíz, el arroz.

Y entre los que se absorben de forma rápida figuran las frutas, la miel, el azúcar y los dulces (más peligrosos para la salud)

Algunos consejos sobre nutrición

La cantidad de nutrientes que debemos ingerir es muy distinta entre una persona y otra. En el caso de los deportistas o de las personas que realizan un trabajo que requiere un gran esfuerzo físico, todas las calorías se agotan rápidamente, lo cual no les sucede a las personas que tienen profesiones o actividades sedentarias.

Si comes mayor cantidad de alimentos de los que tu cuerpo necesita, las calorías innecesarias se convierten en grasa, produciendo sobrepeso y riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Por el contrario, si no recibes todos los nutrientes que tu cuerpo necesita las consecuencias pueden ser muy graves: pérdida de masa muscular, retraso del crecimiento, retraso en el desarrollo intelectual, fatiga general, mayor susceptibilidad a sufrir enfermedades, problemas en la piel, perdida del cabello o dientes, etc.

Por otra parte, no existe ningún alimento que proporcione al organismo todos los nutrientes esenciales, salvo la leche materna. Además, cada alimento tiene diferentes propiedades y nutrientes.

Por este motivo, el principio básico de una buena nutrición consiste en comer regularmente alimentos variados, de forma que nuestro organismo reciba siempre los nutrientes básicos que necesita.

Es esencial incluir siempre en nuestra dieta frutas y verduras frescas, ya que nos proporcionan vitaminas esenciales que no podemos obtener de otro modo.

Una alimentación equilibrada incluye también pescado, carne e hidratos de carbono tomados de forma equilibrada a lo largo de todas las comidas del día.

Nuestro cuerpo está compuesto en un 65% de agua, por lo que debemos beber diariamente un litro y medio de agua, con ello facilitamos la hidratación y la eliminación de las toxinas.

Para tener una nutrición adecuada debemos evitar los azúcares refinados, el alcohol y los refrescos con gas, ya que no aportan nutrientes sino calorías vacías, que perjudican a nuestro organismo generando sobrepeso y obesidad.

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