Importancia de la planeación


Planeación, o planificación, es el nombre que reciben las medidas que una empresa toma para cambiar sus resultados económicos. Igualmente, es la base de toda la administración ya que sin ella no habría trabajo alguno que hacer.

Planeación – Fuente: Pixabay

Este análisis detallado arroja como primer resultado la situación presente del negocio en cuestión. Después hay que diseñar los pasos a dar para mejorar la competitividad y la eficacia de esa compañía.

Muchos son los aspectos que entran en juego en esta manera de mejorar la progresión empresarial. En el presente texto intentaremos analizar los pasos que hay que dar para hacerlo correctamente. Proseguiremos glosando los beneficios de esta acción.

Una consideración final ha de ser la que nos aclare, de forma definitiva, la idoneidad de la planeación y su importancia.

Proceso de la planeación

Para que una planificación sea efectiva es fundamental seguir una serie de pasos. El primero, y fundamental, es hacer un análisis objetivo del presente de ese negocio. No se trata exclusivamente de analizar los resultados sino también todos los agentes, internos y externos, que afectan a la actividad empresarial.

El segundo es delimitar las metas que se quieren alcanzar. Los mismos pueden ser a largo plazo, “queremos ser líderes en nuestro sector”, a medio plazo, “vamos a mejorar un tanto por ciento los beneficios”, o a corto plazo, “mejora inmediata de una campaña publicitaria”.

El tercer paso es pensar en los pasos que hay que dar para conseguir lo explicado en el párrafo anterior. Estas estrategias pueden afectar a todo el organigrama de la empresa, las llamadas organizacionales, o las que solo afectan a un área en concreto, funcionales.

Se termina definiendo los planes y las acciones a seguir. En este último punto es necesario saber el qué, el cómo y el cuándo de lo que se ha pensado llevar a cabo. Completará este estudio el presupuesto para poner en marcha el plan.

Virtudes de la planeación

Cuando se logre lo antedicho nos daremos cuenta de que, como decíamos anteriormente, esta es la base de cualquier actividad empresarial.

Lo primero a destacar es la precisión que tiene el plan a desarrollar pero también su flexibilidad. Es decir, podemos ir cambiando sobre la marcha algo que veamos que no funcione.

Este tipo de acciones nunca dejan de llevarse a cabo, de ahí la importancia de hacer una planificación realista que nos permita llegar a nuestro objetivo sin incidencias. Estos planes son examinados de forma continua para que nunca baje su nivel de rendimiento.

Con esta herramienta será mucho más sencillo enfrentarse al futuro y lograr la meta final de mejorar bien un área determinada, bien nuestros beneficios.

¿Cómo funcionaría una empresa sin planificación?

Como lo hacían los comercios hace varios siglos. Sin conocer lo que se gana, la posición que se tiene en el mercado o cómo trabaja la competencia es totalmente imposible lograr las cotas de competitividad necesarias para triunfar.

Si ignora lo que ha ganado y no se pone una meta para superar esos beneficios le estará fallando la motivación. De ahí a la desidia hay un paso para cerrar de forma definitiva. Es más, cada departamento de administración tiene que cumplir con una planificación.

Si no existiera no habría trabajo que hacer salvo atender los pedidos aun sabiendo que los mismos no tardarán en bajar.

Sin planificación no existiría negocio alguno y de hacerlo estaría abocado a su cierre. Esperamos haber aclarado la importancia de esta acción para el futuro de cualquier empresa o negocio.

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