Importancia de la química


Una de las ciencias con mayor número de aplicaciones y mayor impacto en la sociedad es la química. Es la parte de la ciencia que estudia la materia, en todas sus formas y estructuras. Evalúa sus propiedades, todos los procesos de transformación que pueden experimentar los distintos materiales y las leyes por las cuales tienen lugar esos cambios. Evaluar las distintas aplicaciones que los diferentes materiales pueden tener es también objeto de estudio de dicha ciencia. La importancia de esta ciencia radica en ser el conocimiento básico para poder entender otras como por ejemplo la biología o la geología.

Química – Fuente: Public Domain Pictures

A esta ciencia se le pueden atribuir muchos de los avances que se han experimentado a lo largo de los años y que han permitido que el hombre disfrute de una vida mucho mejor y más cómoda. De esta manera, gracias esta ciencia se han elaborado detergentes mucho más eficaces y respetuosos con el medio ambiente, se han creado medicinas capaces de tratar diversas enfermedades, se han elaborado pinturas más resistentes, etc.

De forma general, la química estudia todos los componentes de la materia. Evalúa los átomos, las moléculas y la forma en que interaccionan entre ellos. Del mismo modo estudia y evalúa las diferentes reacciones que en que estas moléculas pueden participar. Las transformaciones de estas moléculas son uno de los objetos fundamentales de estudio de esta ciencia.

Importancia en la vida

La química lo es todo. Está presente en todos los mecanismos que hacen posible la vida. Es la responsable de todos los mecanismos que tienen lugar en los seres vivos. De esta manera, por ejemplo, el mecanismo por el cual los seres vivos obtienen energía de los alimentos se explica mediante una reacción química.

Esta disciplina científica está presente en múltiples aspectos. Por ejemplo, la generación de nuevos fármacos para el tratamiento de enfermedades es fruto de esta disciplina. Del mismo modo, la producción de nuevas formas de energía independientes del petróleo son resultado de un estudio científico basado en ciertas reacciones químicas.

El progreso es el resultado de la aplicación de la química en todos los ámbitos de la vida. Muchas de las comodidades de las que hoy día disfruta el ser humano son fruto de esta rama científica, mediante la transformación o descubrimiento de nuevas sustancias que abren el camino hacia nuevas oportunidades.

Reducir a la mínima expresión todo proceso es la mejor manera de comprenderlo y así poder mejorarlo. Esta es la filosofía de la química que estudia las modificaciones de la materia desde el punto de vista de sus componentes más pequeños, los átomos y moléculas. Esto muestra la importancia de esta ciencia en el avance. Comprender es abrir el camino hacia el progreso.

Evolución a lo largo de la historia

El hombre siempre ha mostrado interés por esta disciplina científica al tratar de entender todas las transformaciones que observaba. Por ello puede datarse la aparición de esta ciencia cuando el hombre descubrió el fuego dado que desde ese momento fue capaz de comenzar a transformar sustancias. Por ejemplo, podía cocinar los alimentos, realizar piezas de alfarería, etc. Fue en la época de la Grecia Clásica cuando se realizó la distinción de los cuatro elementos fundamentales.

Aristóteles trató de explicar determinados fenómenos de la naturaleza y planteó la idea de que esos elementos que formaban la materia podían combinarse de determinadas maneras. Es en el siglo XVIII cuando surge la Alquimia y se produce una transformación de todos los saberes químicos que se tenían hasta la fecha.

Paracelso propuso, desde un punto de vista médico, la posibilidad de emplear preparados químicos para tratar ciertas enfermedades. El principal objetivo de la Alquimia era transformar metales en oro empleando para ello la piedra filosofal. Posteriormente esta búsqueda de la piedra filosofal se amplió a la búsqueda de un elixir que proporcionase juventud e inmortalidad. Se basaba en que, si la vida estaba compuesta por tres sustancias como eran mercurio, azufre y sal, el tratamiento de las enfermedades debía basarse en ellas. Es decir, si la proporción en que se encontraban en el cuerpo no era la correcta aparecían las enfermedades. Por ello, el tratamiento de las mismas debía basarse en la dosificación de lo que falta para tener buena salud.

En este momento se abandonaron las hierbas para estudiar otras opciones en el tratamiento de las enfermedades. La ciencia adquiere un aspecto mucho más experimental, menos teórico y poco a poco se producen avances que conducen al concepto que tenemos hoy día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *