Importancia de los seres vivos


Se entiende por seres vivos todos aquellos que tienen vida y que habitan en el planeta. Tan obvia definición no incluye a los beneficios de los mismos para la supervivencia y evolución de la Tierra.

seres vivos – Fuente: Pixabay

Estos seres tienen una clasificación y, lo más importante, una función específica en la naturaleza. Exceptuando al hombre, que parece más centrado en buscar las fórmulas para su propia evolución, el resto de animales colabora con el medio ambiente para protegerlo.

Ecosistemas, hábitats, humedales, ríos, el mar y todo lo que conforma el mundo en el que vivimos siguen vivos por la presencia de estos seres.

A continuación glosaremos los beneficios que aportan estos seres, cómo sería el planeta sin ellos y qué futuro tendría el planeta sin su importante papel en el desarrollo del mismo.

Beneficios que aportan los seres vivos al planeta

Lo primero que habría que aclarar es que cada animal vive en un ecosistema determinado. Cada ser vivo tiene un papel en su hábitat. Sin él no existiría ese ecosistema y viceversa.

En cada ecosistema hay vegetación de la que dependen los seres vivos que allí viven y la fotosíntesis. Es decir, cada parte de la naturaleza termina generando oxígeno para la supervivencia del planeta y del hombre.

Sírvanos el siguiente ejemplo. La polinización que llevan a cabo las abejas, permitiendo el crecimiento de flores y frutos en diversos puntos de su ecosistema, es tan importante como la labor que hacen los insectos, los roedores, las aves o los depredadores.

El ser humano parece estar empeñado en entrar en este último grupo de animales tal y como veremos en el siguiente apartado.

El hombre como enemigo del resto de seres vivos

Bien sea por interés empresarial, por avaricia o por codicia, el hombre sigue siendo un lobo para el hombre.

La destrucción sistemática de ecosistemas está provocando la extinción de una larga serie de animales que, como venimos indicando, tienen su papel en la supervivencia del planeta.

La contaminación, la tala indiscriminada de árboles, el uso de animales para la venta de sus pieles, la caza salvaje y varias actitudes más están ya convirtiendo al único ser vivo supuestamente racional en su peor enemigo.

Rompiendo el equilibrio natural se consigue la desaparición de las labores de cada animal. Estos trabajos han de ser afrontados ahora por el ser humano que intenta imitar a la misma naturaleza que él se ha encargado de destruir.

¿Cómo sería un mundo sin seres vivos?

La respuesta a tan apocalíptica pregunta la podemos obtener de lo que está sucediendo ya en el Amazonas. La desaparición de hectáreas completas de la jungla ha provocado un desequilibrio que ya está provocando consecuencias.

De seguir en las mismas, el hombre terminará convirtiendo la Tierra en un gran desierto. No habrá alimentos, ni animales, ni nada salvo el propio destructor de todo lo antedicho. Al menos hay alguna oportunidad para la esperanza al observar las políticas ecológicas que se están aplicando.

Muchas naciones ya han emprendido acciones para bajar los niveles de contaminación. Se emprenden campañas de reforestación tras incendios forestales. Se apuesta, cada vez más claramente, por respetar a los seres vivos y no seguir destrozando su hábitat.

Con esa esperanza, y con la importancia de estos seres, nos quedamos a modo de conclusión final.

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